PAIS DE FRANÇA
CRIMEA,
verde y azul .
YALTA.
La
tranquila ciudad de Yalta descansa arropada al pie de la vertiente montañosa
costera, al sur de la península de Crimea,
entre los rios Bystraya y Vodopadnaya.
Su
nombre (del griego "yalos") ya indica su escogido emplazamiento.
El
Mar Negro lava su cara mientras la suave brisa serrana la peina cálidamente.
Ella se mece entre los frondosos bosques que la protegen de los fríos
esteparios del norte. Sus paseos son para pasear el tiempo y, frente al mar,
disfrutar de un delicioso clima tan solo comparable al de la Costa Azul francesa
o al de las riveras adriáticas. En ellos las rosas florecen todo el año.
A
lo largo de la elegante herradura que forma la bahía de Yalta se yerguen bellos
ejemplos de la arquitectura religiosa: la Catedral Ortodoxa de S. Alexander
Nevsky, la Catedral Católica en el Paseo Pushkinsky, las iglesias luterana y
armenia y las mezquitas tártaras.
Los
parques dominan la ciudad vieja. En ellos, el recuerdo de grandes escritores
rusos. Maxim Gorky, Anton Chekhov, cuya casa-museo merece una visita. El aroma
de las flores y la música de un viejo violín evocan la mejor historia de amor
de la literatura universal: "Una mujer con un perro".
En
abril se dan cita en Yalta poetas, escritores y compañías de teatro de todo el
mundo, con motivo del Festival Chekhov.
Yalta
tiene agradables playas y una variada oferta de cafés, restaurantes y
discotecas. Sin embargo, merece la pena desplazarse unos 18 km. Hasta la
pintoresca localidad de Gurzuf, donde su recortada costa, formada por las
estribaciones de los Montes Medved, Babugan-Yayla y Roman Kosh (1545 m.), es un
puzzle repleto de hermosas imágenes. Aquí pasó una feliz temporada en 1820 el
gran poeta Alexander Pushkin. Adam Mickiewicz escribió aquí "Sonetos de Crimea",
obra de la que emana su devoción por esta tierra. Hoy Gurzuf es cobijo de
artistas y bohemios.
No
lejos de Yalta, el Emperador Alexander III escogió un claro del bosque para
plantar su residencia estival. El edificio de estilo francés, conocido como
Palacio Massandra parece salido de un cuento. Abrió sus puertas como museo en
1991. Antes albergó, durante sus vacaciones, a Stalin y otros oficiales soviéticos.
LIVADIA.
Un
breve paseo desde la capital turística de Crimea,
a través de los jardines Nizhnaya Oreanda, nos lleva al Palacio de Livadia.
Construido en 1911, fue la residencia de verano preferida por el Emperador Nicolás
II. Sin embargo, tras ser utilizado como sanatorio, fue en 1945 cuando adquirió
toda su fama: en este espléndido palacio de estilo renacentista celebraron
Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt y Josef Stalin la famosa Conferencia de
Paz de Yalta, de la que resultó la coalición en contra de Hitler. En la
actualidad alberga las exposiciones sobre la Conferencia y, en la planta
superior, una muestra dedicada a la familia Romanov.
Desde
Livadia se domina toda la bahía de Yalta. Los barquitos surcan confiados la
quieta agua primaveral. El Mar Negro, de un azul intenso disputa la supremacía
al verdor espeso que rodea la zona palaciega. Los cuidados jardines, de más de
40 Ha., son de especial belleza y en un rincón escogido domina la escena el
cedro majestuoso, como guardián de un paisaje perfecto.
Uno
de los lugares más fotografiados de toda la costa de Crimea
es, sin duda, el castillo conocido como Lastivchyne Hnizdo, o "Nido de
Golondrina". Sobre la sobrecogedora vertical acantilada del Cabo Ay-Todor,
a pocos kilómetros de Yalta, se encarama el bellísimo palacio que perteneció
a la nobleza rusa. Tanto si se llega por carretera como a bordo de uno de los
cruceros turísticos que bordean la costa, las vistas son extraordinarias. Desde
arriba se abarca el magnífico panorama de la bahía de Yalta. Desde abajo la
villa de verano destaca sobre un fondo montañoso de agreste hermosura.
ALUPKA.
Entre
los palacios más soberbios de la costa crimeana se encuentra el Palacio de
Alupka. La suntuosa residencia de verano del Conde Vorontsov, governador general
de la provincia de Novorossiyinsky (Nueva Rusia) que abarcaba toda la península
de Crimea
y desde Odessa hasta Moldavia, fue construida entre 1828 y 1848. La combinación
de estilos como el gótico inglés y la arquitectura mora dan como resultado una
de las piezas maestras del romanticismo del s. XIX. Rodeado de parques y
jardines, con más de 200 especies de árboles y plantas exóticas, un halo de
leyenda lo envuelve.
Está
situado a medio camino entre las montañas de Ay-Petri (1234 m.) y la costa. Aquí
el Mar Negro ofrece, probablemente, las mejores tonalidades, como un fondo de
ensueño para el tapiz de rosas de su romántico jardín, el cual es como un
paraíso, construido por jardineros divinos, tras la sobriedad y elegancia del
palacio. El edificio requiere una visita detenida para disfrutar al detalle de
la decoración y esquisitez de sus regias estancias y salones que han sido, en
numerosas ocasiones, un escenario cinematográfico insuperable. Alberga en la
actualidad un interesante museo de arte, pintura, fina escultura y deliciosos
trabajos en madera.
En
el Palacio de Alupka han quedado también huellas de la historia reciente que
han contribuido a su fama: esta fue la residencia de la delegación británica
durante la Conferencia de Yalta, en 1945.
En
Alupka se encuentra la más famosa de las bodegas de Crimea,
fundada por el príncipe Golytsin L. S. en 1894. Los vinos de Massandra son los
más apreciados de toda Ucrania y han sido merecedores de más de 150 medallas
de oro y plata en diferentes competiciones internacionales. Dos de los "vintage" de Massandra ostentan con merecido orgullo el
codiciado premio de la copa "Grand Prix".
En
el Palacio de la Uva y del Vino se ofrece la oportunidad de degustar los
exquisitos caldos, desde los vinos de mesa a los llamados vinos de licor con sus
variedades de moscatel, madeira, oporto y jerez
SEBASTOPOL.
Dejando
atrás la región de la Gran Yalta, territorio que se extiende en una franja
costera de unos 70 km., desde la Montaña del Oso (Monte Medved) en Gurzuf hasta
la Montaña del Gato (Monte Koshka) en Foros, el paisaje cambia de improviso.
El
terreno se torna suave y ondulado, tapizado de una espesa vegetación donde
predominan el matorral y árboles de menor tamaño que en la afiladas puntas de
Ay-Petri. Desaparecen los cedros, pinos y cipreses que, junto a los abruptos
dientes de los picos montañosos, dan ese carácter salvaje y arrogante a todo
el territorio de la Gran Yalta.
Frondosos
bosquecillos festonean el terciopelo de verde suave allí donde el viñedo no
ocupa una parte del terreno. Algunos claros pintados de ocre ofrecen millones de
diminutas llamas en forma de amapolas.
Se
producen en esta comarca diferentes tipos de vino. Pero el más destacado es el
tipo de vino espumoso muy apreciado en Ucrania.
Sebastopol
fue una ciudad señorial en sus buenos tiempos. Su trazado de avenidas arboladas
y ajardinadas plazas ofrecen, a pesar del destartalado aspecto actual de sus
cerca de 2000 edificios históricos, una imagen de la importancia que tuvo la
ciudad en épocas pasadas. Mas aún conserva una rica actividad urbana y la
amplitud de sus espacios junto con los encantadores rincones de su fachada marítima
le confieren un aspecto alegre y luminoso.
Sebastopol,
la ciudad más grande de Crimea
fue fundada en el año 1783 por la orden de Catalina la Grande, justo después
de la anexión de la península a Rusia, junto a la antigua Quersoneso. En
griego su nombre significa "Ciudad digna de adoración y de gloria".
La
gente, como en el resto de Crimea
es amable y, a pesar de las dificultades idiomáticas ( la mayoría de la
población habla tan solo ruso o ucraniano),
acogedora, y gusta del contacto con el visitante. Vale la pena detenerse
en alguno de sus cafés o cambiar impresiones con la bella tendera de un
mercadillo callejero.
Seguramente
lo más conocido de Sebastopol sea su bahía. En realidad son siete lenguas de
mar que albergaron a la temible Flota del Mar Negro, famosa por su heroica
resistencia ante las tropas nazis durante la 2ª Guerra Mundial. En la
actualidad la armada ha quedado dividida. Tras el reparto, arduamente negociado,
cuatro de las bahías han quedado bajo el domino ruso y las tres restantes
dependen de la marina ucraniana.
Un
vistoso museo dedicado a la Flota de guerra del Mar Negro merece ser visitado,
pero sería imperdonable no acercarse a ver el Panorama. En un edificio de forma
circular está una de las mejores pinturas panorámicas del mundo; el
impresionante montaje combina la pintura y la maqueta a tamaño real para
ilustrar una de las grandes batallas de la Guerra de Crimea:
"La Defensa de Sebastopol, 1854-1855".
No
lejos del Panorama, en una sección del 4º Bastión, que aún conserva algunos
viejos cañones, fue donde el joven teniente León Tolstoy comenzó a escribir
sus Historias de Sebastopol.
Durante
un paseo turístico por la calle Lenin, la plaza Ushakov o los bulevares
Nakhimov y Bolshaya Morskaya nos llevará hasta las catedrales de Pedro y Pablo
y de San Vladimir, donde se encuentra la cripta donde descansan los restos de
los cuatro almirantes, héroes de la Guerra de Crimea.
La
colina de Malakhov, Grafskaya Pristan, el monte Sapun…multitud de monumentos
conmemoran hechos u honran la memoria de diferentes personajes de la historia de
Sebastopol.
QUERSONESO.
Un
repaso por la historia más antigua de Crimea
nos obliga a detenernos en la ruinas de Quersoneso. La ciudad, fundada por los
griegos en el s. VI a.C. estuvo habitada ininterrumpidamente hasta la llegada de
los turcos y su destrucción en el s. XV.
Junto
al minúsculo teatro las columnas de mármol blanco se recortan contra el mar.
Se pueden apreciar restos bien conservados de mosaicos in situ y no lejos del pequeño museo arqueológico se yergue la
catedral donde fue bautizado el Príncipe Vladimir Kievsky en el año 988. Este
hecho supuso el inicio del cristianismo en la Vieja Rusia.
BAKHCHISARAY.
Abrazada
por los ríos Alma y Kacha, a 24 km. de Yalta, yace la ciudad de Bakhchisaray
como anclada en la Edad Media. Al menos esa es la impresión que ofrece con el
bullicioso ambiente a la entrada del palacio de los Khanes. Alrededor de los
puestecillos donde se venden recuerdos y diferentes baratijas hechas de madera,
pulseras de semillas de acacia y collares de ámbar, revolotean las vendedoras
de frutos secos y dulces. Con sus coloridos
pañuelos a la cabeza y sus cestas cargadas de baklava, endulzan, por unas monedas, la visita turística.
Fundada
en el s. XVI fue la capital de los tártaros de Crimea.
Su nombre significa "palacio rodeado de jardines". El palacio, el único
ejemplo de la arquitectura tártara es, en su conjunto, un jardín rodeado de
bellos edificios: la Mezquita Biyouk-khan, la Torre del Halcón, perteneciente
al harén de estilo turco, desde cuyas celosías las doncellas allí confinadas
podían disfrutar de la vista del recinto palaciego.
Románticos
jardines, patios sombríos, el kiosco acristalado, confortablemente
acondicionado para el descanso al arrullo de su fuente central… más de dos
docenas de fuentes hay en el Palacio de Bakhchisaray.
El
Khan Giri mandó construir la más famosa de todas ellas, Selsebiyle (la Fuente
de las Lágrimas), en memoria de la joven cautiva, Mariya, que era su amada,
asesinada por los celos de su esposa. Las lágrimas caen lentamente hasta el
caracol que simboliza el llanto continuo. Las rosas la adornan desde que el
poeta Alexander Pushkin depositó la primera tras escribir la leyenda en su obra
"La Fuente de Bakhchisaray".
Parte
de la región de Bakhchisaray , la más llana, forma una amplia depresión, un
manto verde y fértil donde se produce lo mejor de la huerta crimeana: las
manzanas de Crimea
son tan apreciadas que pueden encontrarse en los mercados de regiones tan
apartadas como Siberia.
Aprovechando
las suavísimas ondulaciones del terreno, el agua se recoge en tranquilas
lagunas entre las que fluyen riachuelos que forman rincones de auténtico
remanso. Un paraje óptimo para la práctica de la pesca y el contacto con la
Naturaleza.
SIMFEROPOL.
Simferopol
es la capital de la República Autónoma de Crimea.
Y centro político, económico y cultural. Bien comunicada con el resto de las
poblaciones de la península, es el principal punto de partida de un viaje a
esta parte de Ucrania.
Universidades,
catedrales y mezquitas, restos arqueológicos, teatros, museos, galerías de
arte…Todo lo necesario en una ciudad viva y cosmopolita que sabe combinar el
estilo de vida moderno, respetando las tradiciones y la herencia cultural.
Y
si hay algo vivamente enraizado en el carácter crimeano es la música. Tanto el
folklore tártaro y ucraniano, una mixtura de melodías eslavas, tonadas
musulmanas y danzas y ritmos paganos, resultado del curioso cruce de razas y
culturas, como la música clásica rusa tienen cabida en los conciertos y
representaciones que aquí se celebran.
VISITAS
RECOMENDADAS.
-El
Jardín Botánico Nikitsky. Fundado en 1812, es uno de los más antiguos del
mundo. En un área de alrededor de 200 Ha. que abarca desde la montaña hasta la
costa, vale la pena perderse entre sus más de 28000 especies y variedades
vegetales.
-Los
saltos de agua de Dzhur-Dzhur y Uchan-Su, cuyo torrente se derrama desde una
altura de varias decenas de metros hasta el espeso bosque de pinos del monte Ay-Petri,
al cual se accede por una tortuosa carretera que atraviesa majestuosos parajes.
-De
las más de 850 cuevas existentes en Crimea
solo una cuantas están acondicionadas de cara al turismo. De gran fama gozan
las cuevas Chervona y Marmurova, así como las grutas Suuk Kova y Bin-bas Kova,
en las inmediaciones de Alushta Pero la mayor de ellas, de 14 kilómetros de
longitud, es la Kyzyz Kova o Cueva Roja.
-El
Centro Infantil Internacional "Artek" se encuentra en plena
naturaleza. Lo integran diez campos y su variada oferta de actividades
deportivo-educativas permiten a niños de 10 a 16 años disfrutar de una
experiencia inolvidable.
-La
pequeña ciudad de Sudak fue uno de los puntos importantes de la Ruta de la
Seda. Sobre el acantilado que domina la bahía se pueden visitar los bastiones,
murallas y torres de la fortaleza genovesa, la única de toda Crimea
que aún conserva su carácter, de la época medieval.
GUÍA
PRÁCTICA.
Información
general:
La
República Autónoma de Crimea
ocupa el territorio de la península del mismo nombre, situado al sur de
Ucrania, entre el Mar de Azov y el Mar Negro. Tiene una extensión de unos 27000
km2 y una población cercana a los 2,6 millones de habitantes.
Cómo
llegar:
Crimea
Air vuela a Simferopol desde Las Palmas y desde Frankfurt, Tel.
+380-652-295360/295824. Fax +380-652-272288. Aerosweet lo hace desde Atenas y
Malta, Tel. +380-442-465073/48.
Ukraine International Airlines, Tel. +380-442-218380, Fax +380-442-168225. Air
Ukraine, Tel. +380-442-167040/218300.
Internet:
Ukraine-Rus'
www.slavicwreath.com
Krym
Tour www.krymtur.crimea.ua
Lybid'-Kyiv
www.lybid-kiev.com.ua
Ministerio
de Turismo de Crimea:
Tel. 380-652-259438. E-mail: vvk@toures.crimea.ua
Dónde
dormir:
Hotel
Yalta Intourist. Yalta,
Tel. +380-654-325594/350219. www.hotel-yalta.com.ua
Hotel
Oreanda. Yalta,Tel./Fax +380-654-328336.
Ai
Danil. Gurzuf, Tel. +380-654-335360/33320.
Fax 380-654-335460.
Yusupov
Palace. Koreis, Tel. +380-654-244250/242250. Fax 380-654-241222.
Dónde
comer:
De
las más delicadas especialidades de la cocina Imperial rusa a las tradicionales
recetas de la herencia culinaria tártara, la oferta gastronómica crimeana
resulta de lo más atractiva para nuestros paladares: de primero una sopa
Solynka, deliciosa juliana de hortalizas con jamón y aceitunas negras,
ricamente aromatizada. De primera. De segundo la Otbivnaya, sabrosa carne de
cerdo cubierta de bechamel rellena de setas. Superior. Todo ello regado con un
sugerente vino de Massandra. Celestial. De postre, como no, la Baklava, dulce tártaro
primo de las especialidades yugoslavas y árabe. Total.
Tsar
Cuisine. Livadia. Tel. +380-654-318727.
Delyj
Lev (El León Blanco). Yalta. Tel. +380-654-327736.
Boca.
Sebastopol.
De
compras:
Llama
la atención la bellamente coloreada artesanía tártara-crimeana, tanto los
tejidos como las cerámicas.
Dos
de los productos gastronómicos más apreciados, que compiten dignamente con los
rusos, son el vodka y el exquisito caviar ucranianos, ambos a precios
sorprendentes.
Otro
artículo de gran interés, aunque para bolsillos generosos, son los iconos
religiosos. Buscando, con un poco de paciencia y algo más de suerte podrá
encontrar alguna pieza de anticuario realmente interesante. En todo caso siempre
puede conformarse con una de las delicadas reproducciones de algunas tiendas de
recuerdos de cierta categoría.
No
te olvides:
Es
preciso solicitar el visado con suficiente antelación, pues los trámites son
algo lentos.
Las
tarjetas de crédito son aceptadas en algunos hoteles y agencias, pero el
sistema no está extendido al comercio en general; sin embargo, en las
principales poblaciones no hay problemas para encontrar oficinas de cambio o
cajeros automáticos.
La
moneda oficial es el karbovanets. Cambian 4 por 1 USD aproximadamente.
La
corriente eléctrica es de 220v.
Texto y fotos: David Xavier
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